El litio en el trastorno bipolar continúa ocupando un lugar fundamental pese a los grandes avances de la psiquiatría. Desde su introducción clínica por John Cade en 1949, ha sido uno de los principales tratamientos para estabilizar el estado de ánimo.
Actualmente, la Organización Mundial de la Salud estima que alrededor de 37 millones de personas viven con trastorno bipolar en el mundo. Se trata de una enfermedad que afecta al estado de ánimo, la energía, la actividad y el pensamiento.
Sin embargo, después de más de siete décadas, el litio continúa teniendo características que lo convierten en un tratamiento especialmente relevante. La literatura científica respalda su utilización tanto en episodios agudos como en la prevención de nuevos episodios depresivos o maníacos.
¿Por qué sigue siendo importante el litio en el trastorno bipolar?
El doctor Estanislao Mur Milá, especialista en Psiquiatría y coordinador del Centro de Salud Mental de Adultos Sant Martí Nord del Hospital del Mar, defiende la vigencia del litio.
Una de sus principales ventajas es su capacidad para actuar sobre diferentes fases del trastorno bipolar. Además, décadas de experiencia clínica han permitido conocer mucho mejor cómo utilizarlo y cómo controlar sus posibles efectos adversos.
No obstante, el litio no funciona igual en todas las personas. La respuesta puede variar de forma considerable y el tratamiento siempre debe ser individualizado y supervisado por un/a especialista.
La llamada “regla del tercio”
El doctor Mur explica la respuesta al tratamiento mediante lo que denomina la “regla del tercio”.
Aproximadamente un tercio de los/as pacientes puede presentar una respuesta óptima con litio en monoterapia. Otro tercio necesita combinarlo con otros medicamentos. Finalmente, existe otro grupo que no obtiene una respuesta suficiente.
Esta variabilidad es importante. El litio no debe presentarse como una solución universal, sino como una herramienta terapéutica de gran valor cuando está correctamente indicada.
De hecho, diferentes investigaciones continúan intentando comprender por qué algunas personas responden especialmente bien al litio y otras no. Un estudio sobre personas con trastorno bipolar tipo I tratadas con litio encontró una buena respuesta en aproximadamente un tercio de los casos estudiados.
Menores dosis y una utilización cada vez más personalizada
La utilización del litio también ha evolucionado.
Según explica el especialista, actualmente pueden obtenerse buenos resultados en determinados/as pacientes utilizando dosis menores y concentraciones sanguíneas más ajustadas.
Esto es especialmente relevante porque el litio tiene un margen terapéutico estrecho. Por ello, requiere controles analíticos periódicos y seguimiento médico.
Precisamente, esta necesidad de monitorización constituye una de sus principales diferencias respecto a otros tratamientos. Sin embargo, permite ajustar la dosis a las características y respuesta de cada persona.
Litio frente a los nuevos tratamientos
Durante las últimas décadas han aparecido antipsicóticos de segunda generación y otros medicamentos para tratar el trastorno bipolar.
Estas alternativas han ampliado considerablemente las posibilidades terapéuticas. De hecho, la OMS señala que existen diferentes opciones eficaces y que el tratamiento puede combinar medicación e intervenciones psicosociales.
Sin embargo, la aparición de nuevos medicamentos no significa que el litio haya perdido necesariamente su utilidad.
El doctor Mur considera que su prescripción ha disminuido, entre otros motivos, por la llegada de nuevos fármacos y por la necesidad de realizar controles periódicos.
Por ello, defiende que el litio continúe siendo valorado como una opción fundamental dentro del tratamiento del trastorno bipolar cuando esté clínicamente indicado.
Nuevas investigaciones sobre los beneficios del litio
El interés científico por este medicamento continúa.
Además de sus efectos estabilizadores del estado de ánimo, se están investigando posibles propiedades neuroprotectoras y efectos relacionados con la función cognitiva.
Una publicación reciente, por ejemplo, estudia la posible protección cognitiva asociada al tratamiento prolongado con litio en personas con trastorno bipolar. Sin embargo, estos resultados deben interpretarse dentro de su contexto científico y no significan que el litio sea adecuado para todas las personas.
Consultar la investigación sobre litio en PubMed
Una decisión que siempre debe ser individualizada
Hablar de las ventajas del litio no significa minimizar sus limitaciones.
El tratamiento requiere prescripción médica, controles sanguíneos y seguimiento periódico. Además, la dosis adecuada depende de numerosos factores individuales.
Por tanto, ninguna persona debería comenzar, suspender o modificar un tratamiento con litio sin consultar previamente con su psiquiatra o profesional sanitario/a.
Desde la Asociación Valenciana de Trastorno Bipolar (AVTB) consideramos especialmente importante acercar a nuestra comunidad información rigurosa sobre los tratamientos disponibles.
Conocer mejor una enfermedad y sus tratamientos ayuda a tomar decisiones informadas junto con los/as profesionales sanitarios/as y contribuye a combatir prejuicios que todavía existen alrededor del trastorno bipolar.
▶️ Vídeo: el papel del litio en el trastorno bipolar
Para ampliar esta información, compartimos este vídeo en el que se aborda la vigencia del litio y su papel actual en el tratamiento del trastorno bipolar:
